Todos escuchamos una voz constante en nuestra cabeza y no es que necesariamente estemos locos, son nuestros pensamientos que no paran de surgir. Si intentan dejar la mente en blanco es probable que se vean observando como sus pensamientos continúan apareciendo aún cuando no lo deseen.
Este ejercicio mencionado en El poder del Ahora muestra una dualidad que existe en cada uno de nosotros. Si están nuestros pensamientos y podemos obsérvalos, pareciera ser que existe una separación entre nuestro “verdadero” yo y la voz de nuestro pensamiento.
Esta dualidad que aparentemente posee nuestro yo, también se ve reflejada diariamente en nuestras acciones.
Recuerdo que una vez vi un programa en el cual entrevistaban a un sabio indio del cual me sorprendió lo asertivas y por sobre todo simple de sus respuestas. ¿Como poder vivir más? fue una de las preguntas, no fumando y tomando con moderación respondió. ¿Como bajar de peso? No consumiendo más energía de la que nuestro cuerpo necesita.
Si se piensa, la gran mayoría de nosotros sabe lo que debe hacer para alcanzar sus objetivos. ¿Obtener un mejor resultado académico? Estudiando más. ¿Tener mejor estado físico? Haciendo ejercicio. ¿Escribir para el blog? Sentandose y poniendose a escribir. Etc.
Sthepen Covey dice: “La persona de éxito tiene el hábito de hacer las cosas que a quienes fracasan no les gusta hacer, No necesariamente le gusta hacerlas. Pero su disgusto está subordinado a la fuerza de sus propósitos.”
He leído mucho que para lograr el éxito hay que estar dispuesto a pagar el precio, pero más que pagar un precio, creo consiste en acallar la voz que te dice; estoy cansado, duerme 10 minutos más, mañana comienza y hoy distráete, mejor espera estar de animo para comenzar, etc. Finalmente, para lograr el éxito hay que encontrar la fuerza de voluntad necesaria para subordinarse asimismo en función de los objetivos.




5 respuestas para "Subordinarse asimismo"
18:06 on Marzo 2nd, 2009
Uff, pero es taaaaaaaan dificil!
9:58 on Marzo 3rd, 2009
pienso lo mismo, de hecho escribí algo acerca de eso y casi con el mismo titulo… me la ganaste en publicarlo!!!
= mas adelante lo subo por que puede ser complementario…
13:09 on Marzo 3rd, 2009
Creo que la clave está en seleccionar la palabras a callar. Si una voz te dice “ey para, descansa” es posible considerarla si no queremos que nos de un infarto caminando apurado por la calle.
Estoy convencido que la calidad de vida está por sobre el “éxito” (laboral, social, deportivo, etc).
Siempre procuraré darle el tiempo necesario a cada cosa. La familia, los amigos, el trabajo, los hobbies, etc. Y así lograr el verdadero éxito.
21:49 on Marzo 3rd, 2009
Estoy muy de acuerdo contigo Pepe, si bien la frase de Gandhi es muy certera, no deja de ser egoísta con uno mismo. Hay que darle tiempo a las cosas que conforman nuestra vida.
Yo soy muy “camella” en cuanto a los estudios, realmente me encanta ser buena en lo que hago, pero me percaté que pierdes muchas cosas a veces, cosas que son importantes en la formación de tu vida, por ejemplo, no tuve muchos amigos, la verdad es que 2 ó 3, pero obtenía buenos logros académicos, en lo físico, siempre fue muy persistente, pero cuando llegué a Concepción, dejé mi academia de karate y dejé de practicarlo porque no me alcanzaba el tiempo entre trabajo y estudios, sin embargo como quería mantenerme en forma, encontré un tiempo para hacer deporte, media hora, mucho menos tiempo que antes pero seguía haciéndolo.
Es importante mantener el equilibrio entre lo que deseas y lo que debes hacer.
9:12 on Marzo 5th, 2009
@Cristian, es difícil pero creo que la verdadera diferencia no es entre quienes tienen éxito y quienes no, sino entre quienes hacen lo que tienen que hacer y quienes no.
@Viviana, jeje
@Pepe, obvio. De hecho escribí algo sobre eso hace un tiempo. http://www.websour.com/2008/01/22/efectividad-equilibrio-entre-produccion-y-capacidad-de-produccion/
@Paula, imagino que en la vida no se puede lograr todo. “El que mucho abarca poco aprieta”, por eso hay que decidir bien cuales son las prioridades.