No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie porque fundamentalmente Tu has hecho tu vida.
Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error. Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón.
No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar.
No te amargues con tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu fracaso.
Si Tú has sido el ignorante, el irresponsable, Tú únicamente Tú, nadie pudo haberlo sido por ti.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente.
Aprende de los fuertes, de los audaces, imita a los violentos, a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes vencieron a pesar de todo.
Piensa menos en tus problemas y mas en tu trabajo y tus problemas sin alimento morirán Aprende a nacer del dolor y a ser mas grande, que es el mas grande de los obstáculos.
Mírate en el espejo de ti mismo. Comienza a ser sincero contigo mismo reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.
Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo, reconociéndote a ti mismo, mas libre y fuerte, y dejaras de ser un títere de las circunstancias, porque Tu mismo eres el destino y nadie puede sustituirte en la construcción de tu destino.
Levántate y mira por las montañas y respira la luz del amanecer. Tu eres parte de la fuerza de la vida. Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.




4 respuestas para "No culpes a nadie por Pablo Neruda"
4:00 on Septiembre 19th, 2009
Se nota que no solo era talento Neruda, sino que también tenia actitud.
13:29 on Septiembre 19th, 2009
Ojo que culparse a si mismo es otro error.
22:31 on Septiembre 19th, 2009
@Ricardo He leído a críticos, sobre este tipo de pensamiento, diciendo a que si crees que eres la causa de todo terminarías volviéndote loco de estrés.
Hay un libro que se llama Poder Sin Limites de Robbins Anthony que plantea algo que decidí creer. Él dice que dada que nuestro punto de vista siempre será subjetivo por nuestra naturaleza, la verdad tal cual es nos está negada y siendo así, uno podría hacer suya las creencias que te den mejores resultados.
Siguiente con lo anterior, culparse así mismo en el sentido de torturarse por cosas que has hecho no produce ningún beneficio así que es algo en lo que prefiero no creer :), pero si me gusta creer que soy responsable de cosas que hice y no resultaron bien, ya que ese pensamiento me produce un aprendizaje y al mismo tiempo me pone en una posición que me permite emprender nuevamente la acción, pero ahora con mayor conocimiento, esperando un mejor resultado.
Saludos y gracias por el aporte, estuve todo el día reflexionando sobre tu respuesta
16:17 on Septiembre 21st, 2009
Todo un tema (un poco paradoijico)
Es delgada la linea entre responsable y culpable. Por eso es una buena opción para muchos confiar en la suerte (la responsablididad en el azar o una fuerza divina) aunque en estos dias el metodo que la lleva parece ser atenerse al concepto de Oportunidad (un poco de suerte, un poco de responsablidad).