La tierra se movió como nunca antes, en un segundo se corta la luz y la ciudad queda a oscuras, se escuchan sólo ruidos, sirenas, los celulares no funcionan.Tan terrible como el terremoto mismo es el no saber que sucede a tu alrededor ¿que habrá pasado con la ciudad? ¿habrán muertos?
Para mi suerte mi celular traÃa radio y habÃa una que estaba funcionando. Me sorprendió lo rápido que llegó el Intendente y la Alcaldesa a la radio. Eso me dio tranquilidad, habÃa personas liderando y estaban actuando rápido.
Con el paso de las horas, la tranquilidad inicial que transmitieron las autoridades locales comenzó a cambiar. Cada vez eran mas los alcaldes que llegaban a la radio con cierto nivel de desesperación y haciendo solicitudes al gobierno central. Ya no habÃa un lÃder claro, habÃan muchos, estaban asustados y pedÃan ayuda, transmitÃan que la solución no estaba en sus manos.
Creo que al segundo dÃa, no recuerdo bien, habló la presidenta. Lamentablemente su discurso fue poco empático con la realidad local, dijo que el abastecimiento estaba garantizado a través de los supermercados al tiempo que estos eran saqueados por la población. Ahora ya no sólo tenÃamos múltiples lideres locales desesperados, el gran lÃder que esperábamos fuera la solución al caos, parecÃa no comprender nuestra realidad.
Los lideres locales de todos los bandos, al borde de una crisis nerviosa, se unÃan para criticar el gobierno central. Ahora tenÃamos lideres criticándose entre sÃ.
Durante todo este tiempo, la radio no paró de informar lo que sucedÃa y comenzó a transmitir las impresiones de los ciudadanos, las cuales en su gran mayorÃa eran, obviamente, desesperación.
Ahora el terremoto era casi una anécdota comparada con la situación que la ciudad estaba viviendo, anarquÃa en su máxima expresión. Los ciudadanos, asustados como nunca en su vida, se armaron para defenderse de las hordas, que las personas a través de la radio, decÃan que atacaban la ciudad.
Hablando con Eduardo, amigo y compañero de trabajo, me comentó como a su barrio llegó una señora desesperada gritando que las hordas se acercaban ¿Que hordas preguntó? Salió a mirar y no venÃa nadie, pero la señora no se calmaba. Llamen a la radio y digan lo que está pasando, seguÃa gritando mientras lloraba.
¿La conclusión? Sólo puedo decir que la radio que mantuvo informada a la ciudad, la radio BÃo BÃo, fue para muchos quién lideró realmente a la región. Y gran parte de la ciudad le está agradecida por eso.
Nota: Pueden ver imágenes post terremoto aquà y también aquÃ.




Una respuesta para "Reflexiones post terremoto: Liderazgo"
20:12 on Marzo 9th, 2010
Es cierto! la Radio fue el verdadero lÃder durante muchos dÃas!