Tal como les dije, este es un análisis a un libro bastante bueno mezclado con experiencia personales que pretende mostrar a los lectores las ventajas de hablar bien en público, lo divertido que puede llegar a ser y finalmente, que está al alcance de todos
El primer capítulo del libro en cuestión se llama: “Desarrollo del valor y la confianza en si mismo” y nos habla de cómo muchas veces se puede sentir temor de hablar frente a una concurrencia de personas
Muchas personas toman cursos de oratoria para poder vencer estos temores, y eso está bien, ya que tenemos que saber que esto no es para algunos elegidos, sino muy por el contrario y tal como lo dije al comienzo, todos podemos hacerlo, pero tenemos que encontrar como, por lo cual nunca estará demás una guía entregada por una persona que ya ha vivido esto antes. Es la guía que encontramos en los libros, formas de enfrentar situaciones que nos toca vivir y que otras personas ya lo han hecho antes, sin embargo ese es tema para otro post
En este capítulo Carnegie nos dice que existen personas que al pararse frente al público logran una elocuencia mucho mayor que incluso, cuando hablan frente a una sola persona. Yo tengo un ejemplo muy claro de la veracidad de esta afirmación
Estando en Santiago, en el centro de eventos más grande del país, había una persona bastante más joven que yo dando un discurso en el cual nos tenía a las 600 personas que estábamos en el público en el bolsillo, todos reíamos y disfrutábamos de sus anécdotas y forma rebelde de enfrentar determinadas situaciones de vida, fui realmente increíble. Se convirtió en el referente del evento y todos los charlistas que vinieron después, sin excepción, lo mencionaron en sus discursos para hacer mención a alguna idea de la cual él ya había hablado antes. Muy curioso fue lo que ocurrió después del evento. Me acerque a este joven - al cual por lo demás conocía de antes- para poder felicitarlo, ya que me pareció digno de al menos una honesta felicitación por lo que había ocurrido en ese salón. Una persona más joven que todos los que estaban en ese escenario dictando la mejor charla. La gran sorpresa fue que al felicitarlo se puso rojo como un tomate, se convirtió en un chico tímido al no estar sobre la tarima, me pareció insólito, sin embargo, después de leer este libro, me queda claro que no es al único que le sucede esto
Para dar un buen discurso según Carnegie, debemos hacer dos cosas:
- Vencer el miedo
- Practicar mucho
Esto nos llevará después a disfrutar en el escenario
El segundo capítulo es básicamente la continuidad del primero en dos aspectos:
- Habla de la confianza que debemos tener en nosotros mismo
- Debemos trabajar mucho desde la práctica, no confiando todo a un momento de inspiración
El segundo punto lo quiero ejemplificar con una frase de Lloyd George: “Por confiar en la inspiración del momento se han arruinado muchas carreras promisorias. El camino más seguro para llegar a la inspiración es la preparación”
Cuando el hombre tiene algo que realmente quiere decir, siente en su corazón que es una verdad que todo el mundo debiera conocer, jamás fracasará con ese discurso. Si nos solicitan ir a hablar de un tema que no conocemos, tenemos dos posibilidades:
- Decir que no manejamos el tema y renunciar a la idea de pronunciar el discurso
- Evaluar el tiempo con el que contamos y empaparnos de la idea, hasta que sea nuestra, tan nuestra que inevitablemente queramos contarlo a todo el mundo
El tema del cual nos soliciten hablar es sólo el punto de partida, son nuestras vivencias la sal y el aliño que le darán el sabor a este discurso, es por eso que si no lo preparamos realmente con antelación, no servirá de nada. El hacer un discurso no es como hacer un par de bistecs que estarán listos en 20 minutos, tienes que ir escribiendo y amasando las ideas al menos por un par de semanas para que puedas impregnarte de ellas
Debes leer lo que dicen los que han vivido esto antes e incluso, si tienes la oportunidad, sentarte ha hablar y compartir con esta persona, a la cual incluso puedes mencionar durante tú discurso
Es en ese momento, cuando hayas compartido con quien viene viviendo a diario los hechos y leído todo lo que estuvo a tu alcance referente al tema, cuando comenzarás a sentirlo realmente tuyo. Es entonces ese el momento, y no otro, de redactar lo que tú piensas respecto a lo mismo y comenzar a practicar la mejor forma de trasmitir esa idea al que será tu auditorio
Que tengan una muy buena semana, será hasta el próximo domingo
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