Realmente espectacular este corto, cuyo protagonista es el gran Nick Vujicic de quién ya habíamos hablado antes. Véanlo no se arrepentirán!
“Entre más grande la prueba, más glorioso es el triunfo”
(Gracias Pato por compartirlo!)
Realmente espectacular este corto, cuyo protagonista es el gran Nick Vujicic de quién ya habíamos hablado antes. Véanlo no se arrepentirán!
“Entre más grande la prueba, más glorioso es el triunfo”
(Gracias Pato por compartirlo!)
Por alguna razón, hay ciertas cosas que me han quedado grabadas de niño y que creo han sido claves en mi vida, una de esas es la siguiente historia:
Cuentan que un rey muy enfermo pidió a un gurú que lo curara. Éste le dijo que se salvaría cuando consiguiera ver todo azul. El rey inmediatamente mandó a pintar de azul casas y campos, a teñir las telas y exigió a todos sus súbditos vestirse de azul. Meses después regresó el gurú a ver al rey.
El guardia, viéndolo vestido de blanco, lo obligó a ponerse traje azul. Cuando éste preguntó por qué, le respondieron: “Hace algunos meses un gurú loco aconsejó al rey ver todo azul”. El sabio respondió: “Yo soy ese gurú, pero quien se ha vuelto loco es el rey”.
Al ver al rey le dijo: “Su Majestad, yo le pedí que viera todo azul, no que cambiase la creación de Dios. Lo que debió hacer fue ponerse lentes azules y así arreglar su problema”.
Está historia me mostró que la vida puede ser el cielo o el infierno dependiendo de como uno la vea. Está uno ser feliz, está en uno lograr su sueños. Ya lo dijo Henry Ford, “Tanto si puedes que crees, como si crees que no puedes, estás en lo correcto”.
A mi modo de ver está verdad encierra un gran poder pero implica a su vez una tremenda responsabilidad que no todos están dispuestos a aceptar. Implica hacerte responsable de tu vida, de tus éxitos y fracasos, de dejar de quejarse y excusarse, porque una vez que la asumes, pasas de ser una victima de la circunstancias al protagonista de tu vida.
Debo reconocer que nunca me gustó estudiar. No me gustó estudiar en el colegio ni tampoco en la Universidad. Pero siempre me dijeron que debía obtener buenas notas, al menos lo suficiente para aprobar, así que ese fue mi principal objetivo, aprobar los ramos.
Si aprobaba los ramos en el colegio y luego en la Universidad, habría cumplido con mi “trabajo” y estaría en condiciones de comenzar una nueva etapa en mi vida, buscar una empresa donde poder aplicar todos esos conocimientos que terceros “certificaban” que poseía.
Como me demoré en terminar mi carrera, debido al poco esfuerzo que puse, hubo muchos amigos que comenzaron antes que yo el proceso de buscar trabajo, sin embargo parecía no ser algo tan sencillo como habíamos imaginado.
Comencé a escuchar como muchos criticaban al gobierno, a las universidades e incluso a las empresas por las dificultades para encontrar un trabajo. Siempre nos dijeron que debíamos terminar nuestras carreras y ese fue para muchos nuestro objetivo, hicimos lo que nos dijeron los “adultos” en quienes confiamos, entonces ¿Qué pasa que no encontramos trabajo?
Cuando terminé la Universidad decidí no buscar trabajo y crear una empresa con mis amigos. ¿Qué tan difícil podría ser para un “Ingeniero certificado”? Muy difícil! Y paradójicamente terminé estudiando, hasta el día de hoy, más que nunca en mi vida.
Ahora, producto de la decisión de crear una empresa, me toca revisar los currículos de aquellos que las Universidades certifican que tienen los conocimientos. Y creo haber descubierto algo, los “adultos” nos engañaron. Ir a la Universidad, aprobar los ramos y obtener un título no garantiza un trabajo.
La diferencia entre dos personas que estudian una misma carrera, certificadas por la misma institución, puede ser gigante, al menos en nuestro ámbito, la tecnología.
¿Cómo solucionamos esto? Es algo en lo que reflexionaré en los próximos días, mientras tanto, todas las ideas son bienvenidas.
Desde la noche que sobre mi se cierne, negra como su insondable abismo,
Agradezco a los dioses si existen por mi alma invicta.Caído en las garras de la circunstancia nadie me vio llorar ni pestañar.
Bajo los golpes del destino mi cabeza ensangrentada sigue erguida.Más allá de este lugar de lágrimas e ira yacen los horrores de la sombra,
Pero la amenaza de los años me encuentra, y me encontrará, sin miedo.No importa cuán estrecho sea el camino, cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino; Soy el capitán de mi alma.
Me encantó el poema y además me recordó la cita de Viktor Frankl:
Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas -la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias- para decidir su propio camino.
Este año tuve el honor de ser invitado como miembro del foro mundial de emprendimiento y una de las instancias que me resultó más interesante fue cuando se discutió sobre la educación para el emprendimiento.
Alguien comenzó diciendo que en su universidad el emprendimiento no era una asignatura restringida a las carreras de negocios, sino que era una asignatura transversal. Otra persona, comentó que desde donde el venía, le estaban enseñando a todos los niños desde los 15 años emprendimiento, es decir, planes de negocios, contabilidad, etc. Y aquí comenzó lo entretenido.
Fernando Dolabela, educador y escritor brasileño, respondió enérgicamente, “emprendimiento no son planes de negocios” y agregó frases como:
Y se encendió el debate. Había un grupo de profesores el cual no estaba del todo de acuerdo.
Otra persona agregó: “El emprendedor tiene pasión, visión y está dispuesto a correr riesgos. ¿Cómo diablos enseñas eso?”.
Luego Marcela Benítez, una emprendedora Argentina, dijo algo que me resultó clave. “Los emprendedores tienen algo en su interior, algo especial, ellos no saben que lo tienen y la educación se los puede matar y muchas veces lo hace.”
Curiosamente a muchos esa sesión en particular no les gustó debido a que la diferencia de visiones hizo difícil llegar a un consenso pero para mí fue la mejor, por primera vez en el foro vi a personas discutiendo con verdadera pasión lo que me motivó a seguir reflexionando sobre el tema.
Parte del debate fue si enseñar emprendimiento en la universidad, en todas las carreras o incluso comenzar enseñándolo a los 15 años. Pero cuando veo a un niño de 5 años yo veo un emprendedor, están ansiosos de descubrir y experimentar cosas nuevas, entonces, ¿Qué pasa entre los 5 y 15 años que hay que volver a enseñarles lo que alguna vez tuvieron? Mi respuesta: La educación.
En mi época escolar aprendí que el profesor es la persona que tiene el conocimiento y el trabajo del alumno es escucharlo. Al profesor siempre se le debe obedecer, él tiene la razón de su lado. Los alumnos con ideas propias suelen ser problemáticos, las ideas vienen del profesor, así que si quieres que te vaya bien en la escuela, calla, escucha, obedece y te graduaras.
¿Por qué me habrán educado así? Creo que ese tipo de educación resulta muy útil para generar trabajadores de la era industrial. El profesor es el equivalente al gerente de la empresa, a quién siempre se le debe obedecer y todo lo sabe. Trabajadores con ideas propias pueden ser problemáticos.
Pero ya no estamos en la era industrial, estamos en la era del conocimiento. Ahora el gerente no lo sabe todo, más aún, la mayoría de los trabajadores saben más que él en las áreas que les competen, por tanto, ahora forman un equipo donde el conocimiento lo generan todos. Trabajadores proactivos con ideas propias ya no son un problema, son una necesidad.
Finalmente, enseñar emprendimiento no creo pase por un tema de contenidos, sino por la forma en que se enseña. El ser humano es emprendedor por naturaleza y se nos debiera educar con métodos que fomenten ese espíritu y que no lo apaguen, como lamentablemente siento que se hace mayoritariamente en la actualidad.
Pero por otro lado, ¿Quién soy yo para saber cómo enseñar emprendimiento? No soy educador, soy un simple alumno que emprendió y que nunca fue muy obediente.
¿Sabias que si fuerzas una sonrisa por más de 10 segundos te sentirás más alegre? ¿Sabias que hacen falta 5 cumplidos para resarcir un insulto? Eduardo Punset conversa con Richard Wiseman, en su programa redes, sobre como la ciencia puede ayudarnos a mejorar nuestra vida.
Un amigo en Facebook compartió el siguiente video, los invito a verlo y reflexionar.
¿Será un ejemplo a imitar?
El fin de semana viendo videos de TED me encontré con el siguiente video de 3 minutos que resume, a partir de un estudio que duro 7 años y entrevistó a más de 500 personas, las 8 claves del éxito.
Les comento que compartí el video en twitter y la rompió, así que ahora lo publico en el blog
espero les guste!
La ley de la atracción es bastante conocida por muchos y básicamente plantea que si deseamos algo de verdad, el “Universo” se encargará de dárnoslo. Pues bien, yo tengo otra explicación
Cuando estaba en la Universidad me sucedió un fenómeno que lo compartí en su tiempo con bastantes amigos, “la maldición del semáforo en rojo”. Cada vez que iba a la Universidad siempre me tocaba el mismo semáforo en rojo, siempre, siempre, siempre!
Nunca me he inclinado por creer en cosas que no pueda explicar y creer en la maldición de un semáforo era absurdo, pero era un hecho, siempre me tocaba en rojo!
Esto me estuvo dando vueltas en mi cabeza por meses, estaba seguro que la maldición del semáforo en rojo debería tener una explicación y la tenia!
Después de un tiempo me logré dar cuenta que cada vez que iba a la Universidad andaba con mucha prisa y si me tocaba el semáforo rojo maldecía la situación. Con el tiempo, cada vez que el semáforo me tocaba rojo no sólo maldecía por el retraso sino que afirmaba el hecho que había una maldición, siempre me tocaba en rojo!
¿Pero que sucedía cuando el semáforo estaba en verde? Nada! Como iba a prisa a la Universidad ni siquiera me acordaba que existía el semáforo, el semáforo sólo se hacia presente para mi cuando estaba en rojo y reafirmaba la maldición.
Luego me di cuenta que sucede un fenómeno similar cuando alguien piensa en comprar un vehículo. De un momento a otro ven el vehículo que desean en todas partes como si fuera magia!… pero no es magia, es que ahora están prestando atención al vehículo en cuestión.
La ley de la atracción plantea que el Universo nos da lo que nosotros deseamos, ¿pero no será que lo que deseamos siempre ha estado disponible?
Cada vez que salimos de nuestra casa el mundo nos entrega infinitas posibilidades pero por alguna razón nosotros las limitamos, “el semáforo sólo está en rojo”. Creo que la ley de la atracción funciona, pero no porque el Universo mágicamente nos entregue lo que estamos deseamos, si no porque cuando buscamos algo y nos concentramos en ellos las posibilidades de encontrarlo aumentan significativamente, siempre estuvo ahí, la única diferencia es que ahora estamos concentrados en encontrarlo!
No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie porque fundamentalmente Tu has hecho tu vida.
Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error. Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón.
No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar.
No te amargues con tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu fracaso.
Si Tú has sido el ignorante, el irresponsable, Tú únicamente Tú, nadie pudo haberlo sido por ti.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente.
Aprende de los fuertes, de los audaces, imita a los violentos, a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes vencieron a pesar de todo.
Piensa menos en tus problemas y mas en tu trabajo y tus problemas sin alimento morirán Aprende a nacer del dolor y a ser mas grande, que es el mas grande de los obstáculos.
Mírate en el espejo de ti mismo. Comienza a ser sincero contigo mismo reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.
Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo, reconociéndote a ti mismo, mas libre y fuerte, y dejaras de ser un títere de las circunstancias, porque Tu mismo eres el destino y nadie puede sustituirte en la construcción de tu destino.
Levántate y mira por las montañas y respira la luz del amanecer. Tu eres parte de la fuerza de la vida. Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.
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