Para muchas personas peor que el terremoto, como comenté anteriormente, fue lo que sucedió después, saqueos descarados a supermercados y a prácticamente cualquier cosa que se pudiera robar.
Era realmente impresionante ver como tantas personas, disfrutando, robaban todo lo que encontraban bajo completa impunidad.
Carabineros concentrado en ayudar a la población no se preocupó mucho de impedir los robos. Por otra parte era tal la cantidad de personas robando que no imagino como podrían haberlas detenido. ¿Pero como tantas personas se pudieron organizar para saquear en masa si ni siquiera funcionaban los teléfonos celulares?
En la radio escuché que el tema de los saqueos no es exclusivo de este terremoto. Y que para un gran terremoto anterior se declaró ley marcial, si alguien saqueaba lo mataban en el mismo lugar. Incluso en aquel terremoto anterior dicen que militares mataron a dos personas que intentaron robar una joyería, en realidad nadie vio que las mataran pero si se podían observar manchas de sangre a fuera de la joyería. No hubo más intentos de saqueos en aquella oportunidad.
El terremoto en Chile fue cerca de las 3:30 am. A las 7:00 am fui a buscar a una tía y en el camino, pasando por una importante arteria de la ciudad, vi como un grupo de 4 personas recogían arena del suelo. Cuando pasé de vuelta me di cuenta que no era arena, era trigo y ya eran más de 4 personas. Ese robo no sólo lo vi yo, lo vio parte importante de la ciudad, incluido carabineros.
Más tarde acompañé a mi tía nuevamente a su casa. Ahora habían personas cargando sus camionetas con baldes de maíz. ¿Estarán regalando maíz? Juro que se me pasó por la mente! Si a menos de una cuadra estaba carabineros.
En el terremoto anterior las personas veían un charco de sangre que les indicaba lo que pasaría si robaban, en este terremoto uno veía personas felices robando con toda impunidad. No me mal entiendan, no quiero decir que haya que matar personas, no podría estar mas en desacuerdo, sólo quiero dejar en evidencia dos ejemplos distintos con sus correspondientes resultados.
Pero más allá de los ejemplo anteriores, ¿como alguien puede ser tan infeliz de robar luego de una tremenda tragedia? Quizás por la misma razón que un mono puede golpear a otro por comer un plátano. Aquí les dejo la historia:
Un grupo de científicos encerró a cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de plátanos.
Cuando uno de los monos subía la escalera para agarrar los plátanos los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que se quedaban en el suelo.
Pasado algún tiempo, los monos aprendieron la relación entre la escalera y el agua, de modo que cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo molían a palos.
Después de haberse repetido varias veces la experiencia, ningún mono osaba subir la escalera, a pesar de la tentación de los plátanos.
Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos por otro nuevo.
Lo primero que hizo el mono novato nada más ver los plátanos fue subir la escalera. Los otros, rápidamente, le bajaron y le pegaron antes de que saliera el agua fría sobre ellos.
Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo nunca más subió por la escalera.
Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo con el que entró en su lugar.
El primer sustituido participó con especial entusiasmo en la paliza al nuevo.
Un tercero fue cambiado, y se repitió el suceso.
El cuarto, y finalmente el quinto de los monos originales fueron sustituidos también por otros nuevos.
Los científicos se quedaron con un grupo de cinco monos que, a pesar de no haber recibido nunca una ducha de agua fría, continuaban golpeando a aquél que intentaba llegar hasta los plátanos.
Si fuera posible preguntar a alguno de ellos por qué pegaban con tanto ímpetu al que subía a por los plátanos, con certeza ésta sería la respuesta: «No lo sé. Aquí, las cosas siempre se han hecho así».
Comentarios Recientes