Este año tuve el honor de ser invitado como miembro del foro mundial de emprendimiento y una de las instancias que me resultó más interesante fue cuando se discutió sobre la educación para el emprendimiento.
Alguien comenzó diciendo que en su universidad el emprendimiento no era una asignatura restringida a las carreras de negocios, sino que era una asignatura transversal. Otra persona, comentó que desde donde el venía, le estaban enseñando a todos los niños desde los 15 años emprendimiento, es decir, planes de negocios, contabilidad, etc. Y aquí comenzó lo entretenido.
Fernando Dolabela, educador y escritor brasileño, respondió enérgicamente, “emprendimiento no son planes de negocios” y agregó frases como:
- “Hay que educar, no enseñar”
- “Los emprendedores imaginan el futuro y lo hacen realidad. Los profesores sólo conocen el pasado, no pueden enseñar el futuro.”
- “Los profesores sólo deben hacer preguntas, no dar respuestas”
- “La clave está en los profesores y hay que cambiar su mentalidad”.
Y se encendió el debate. Había un grupo de profesores el cual no estaba del todo de acuerdo.
Otra persona agregó: “El emprendedor tiene pasión, visión y está dispuesto a correr riesgos. ¿Cómo diablos enseñas eso?”.
Luego Marcela Benítez, una emprendedora Argentina, dijo algo que me resultó clave. “Los emprendedores tienen algo en su interior, algo especial, ellos no saben que lo tienen y la educación se los puede matar y muchas veces lo hace.”
Curiosamente a muchos esa sesión en particular no les gustó debido a que la diferencia de visiones hizo difícil llegar a un consenso pero para mí fue la mejor, por primera vez en el foro vi a personas discutiendo con verdadera pasión lo que me motivó a seguir reflexionando sobre el tema.
Parte del debate fue si enseñar emprendimiento en la universidad, en todas las carreras o incluso comenzar enseñándolo a los 15 años. Pero cuando veo a un niño de 5 años yo veo un emprendedor, están ansiosos de descubrir y experimentar cosas nuevas, entonces, ¿Qué pasa entre los 5 y 15 años que hay que volver a enseñarles lo que alguna vez tuvieron? Mi respuesta: La educación.
En mi época escolar aprendí que el profesor es la persona que tiene el conocimiento y el trabajo del alumno es escucharlo. Al profesor siempre se le debe obedecer, él tiene la razón de su lado. Los alumnos con ideas propias suelen ser problemáticos, las ideas vienen del profesor, así que si quieres que te vaya bien en la escuela, calla, escucha, obedece y te graduaras.
¿Por qué me habrán educado así? Creo que ese tipo de educación resulta muy útil para generar trabajadores de la era industrial. El profesor es el equivalente al gerente de la empresa, a quién siempre se le debe obedecer y todo lo sabe. Trabajadores con ideas propias pueden ser problemáticos.
Pero ya no estamos en la era industrial, estamos en la era del conocimiento. Ahora el gerente no lo sabe todo, más aún, la mayoría de los trabajadores saben más que él en las áreas que les competen, por tanto, ahora forman un equipo donde el conocimiento lo generan todos. Trabajadores proactivos con ideas propias ya no son un problema, son una necesidad.
Finalmente, enseñar emprendimiento no creo pase por un tema de contenidos, sino por la forma en que se enseña. El ser humano es emprendedor por naturaleza y se nos debiera educar con métodos que fomenten ese espíritu y que no lo apaguen, como lamentablemente siento que se hace mayoritariamente en la actualidad.
Pero por otro lado, ¿Quién soy yo para saber cómo enseñar emprendimiento? No soy educador, soy un simple alumno que emprendió y que nunca fue muy obediente.




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