Uno de los factores que más afecta en el desarrollo de las personas, son los líderes que éstas adopten. Muchos, inconscientemente, determinan a alguna persona como su líder, otros, son los líderes, y otros se preocupan de aprender a liderar.
Ser un líder no significa necesariamente que esa persona sea un ejemplo de virtudes y talentos, ya que así como podemos encontrar líderes positivos, también los hay negativos, los hay egoístas, los hay mediocres, etc. -Líderes, como en todo, hay para todos los gustos.-
Muchas personas no se sienten con la capacidad de liderar a nadie, y solo andan buscando un referente a seguir. Algunos orgullosamente, no recogen el ejemplo de nadie para desarrollar su vida, y a otros ni les preocupa el tema.
Pero existe un liderazgo que todos ejercemos en nuestra vida, y es el de nosotros mismos.
Muchas veces, movilizar masas, es mas fácil que movilizarnos a nosotros mismos. Movilizar nuestra pereza, nuestro conformismo, nuestro pesimismo o nuestros miedos. Esto, por que solo nosotros conocemos la veracidad de nuestras palabras y si realmente estamos convencidos de algo, y la fuerza que tenemos para realizarlo.
Tantas personas deslumbran con conocimientos, sin embargo no han sabido aconsejar a su más cercano seguidor -Ellos mismos-. Entonces, pese a su inteligencia y/o capacidades, su éxito es breve.
Otras, no comprenden porque no pueden conseguir sus objetivos, si tienen tantas ganas de hacerlo, sin percatarse que mientras ellos no sean capaces de tomar sus riendas, y movilizar lo necesario, sus deseos no serán suficientes.
Por esto, es necesario aprender a autoliderarnos, a que cuando nos demos cuenta que nos estamos estancando, sepamos decirnos “párate y sigue” y conseguir hacernos crecer, tomar las decisiones con mas conciencia de las consecuencias, a impulsarnos a hacer lo necesario aun cuando no queramos y no hacer lo que queramos cuando no sea conveniente.
Siempre seremos nosotros quienes lideren nuestras propias vidas. A veces, queremos hacer algo bueno, pero finalmente solo se reduce a intención, o a veces, tenemos impulsos irresponsables pero logramos contenerlos. Entonces cuando decidimos seguir a alguien o hacer algo bueno, o hacer o seguir a alguien inapropiado, será por que el liderazgo que tenemos sobre nuestros propios propósitos lo ha incentivado y permitido.
Esto, por que nunca podremos aprender ni respetar a un líder externo, si primero no somos capaces de respetar nuestras decisiones, ni nuestro propio liderazgo.
Comentarios Recientes