Debo reconocer que nunca me gustó estudiar. No me gustó estudiar en el colegio ni tampoco en la Universidad. Pero siempre me dijeron que debía obtener buenas notas, al menos lo suficiente para aprobar, así que ese fue mi principal objetivo, aprobar los ramos.
Si aprobaba los ramos en el colegio y luego en la Universidad, habría cumplido con mi “trabajo” y estaría en condiciones de comenzar una nueva etapa en mi vida, buscar una empresa donde poder aplicar todos esos conocimientos que terceros “certificaban” que poseía.
Como me demoré en terminar mi carrera, debido al poco esfuerzo que puse, hubo muchos amigos que comenzaron antes que yo el proceso de buscar trabajo, sin embargo parecía no ser algo tan sencillo como habíamos imaginado.
Comencé a escuchar como muchos criticaban al gobierno, a las universidades e incluso a las empresas por las dificultades para encontrar un trabajo. Siempre nos dijeron que debíamos terminar nuestras carreras y ese fue para muchos nuestro objetivo, hicimos lo que nos dijeron los “adultos” en quienes confiamos, entonces ¿Qué pasa que no encontramos trabajo?
Cuando terminé la Universidad decidí no buscar trabajo y crear una empresa con mis amigos. ¿Qué tan difícil podría ser para un “Ingeniero certificado”? Muy difícil! Y paradójicamente terminé estudiando, hasta el día de hoy, más que nunca en mi vida.
Ahora, producto de la decisión de crear una empresa, me toca revisar los currículos de aquellos que las Universidades certifican que tienen los conocimientos. Y creo haber descubierto algo, los “adultos” nos engañaron. Ir a la Universidad, aprobar los ramos y obtener un título no garantiza un trabajo.
La diferencia entre dos personas que estudian una misma carrera, certificadas por la misma institución, puede ser gigante, al menos en nuestro ámbito, la tecnología.
¿Cómo solucionamos esto? Es algo en lo que reflexionaré en los próximos días, mientras tanto, todas las ideas son bienvenidas.




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